
Bienvendios a la Casa de la Ilusión, donde todo puede ser posible.
Qué quieren ver?
Una comedia, un romance, o una tragedia sangrienta y horrorosa, donde sobran actos impúdicos,
sanguinarios y desnaturalizados? (Hamlet)
Por-qué mejor no miran hacia arriba? Nos está fumigando!
Muchos enloquecen en el camino, dejándose atrapar por Eris que pululando cerca de sus mentes, ofrece sutiles tentaciones que en esta esfera se transforman en grotescos intentos por respirar la luz.
Todos estamos tratando de abrirnos paso a través de la agonía. Desconectarnos para sentir un poco menos, hasta que la muerte no atrape.
Para quienes no se conocen, La Muerte vendrá como una absorción confusa hacia el eterno padecimiento de sus infiernos mentales.
Hay que ganarse La Muerte.
La Muerte es la Iluminación. Es el Orgasmo Final.
Que hemos absorvido? Que hemos aplicado y comprendido? Sabeis ahora siquiera en parte lo qué os gritan vuestros propios sueños?
Recordad.
Tratad de aprender cómo tras los Siete Velos de la Naturaleza, la mente permanece estable, anciana, inmutable. Psique delos. Penetren sus laberintos mentales! Estamos aquí para desmembrarnos. Desgarremos el Velo de Isis, desgarremoslo tiernamente.
Vemos reflejado en nuestras mentes la catástrofe de afuera.
Todo lo que sucede en el microcosmos repercute en el macrocosmos. Cuando se rompe el orden natural la desgracia se avecina. Ocurre un desOrden, la naturaleza refleja esta ruptura a través de los elementos naturales, estos se revelan. Una sola acción en fin es capás de inflamar y trastornar la maquina del mundo. Es un mecanismo interrelacionado.
Somos una alucinación colectiva, cíclica. Lo que dejamos de creer es lo que deja de existir. Por eso nosotros somos dios. Ahora no podemos decir que no existe la guerra. Ahora no podemos decir que no existe el dolor. Ahora tenemos que luchar.
Despierten! Que no ven que nos han adormecido?
La inteligencia libre es la conciencia verdadera, la mente es inteligencia conciente: esto es lo que constituye el alma eléctrica, un pedazo de divinidad en nuestro interior. Cada ser humano está conectado a través de ella, porque juntas forman al Ser Humano, el primero y único, el alma de Aradia.
El olvido es la no-existencia. Es necesario creer con firmeza en uno mismo para no existir a través de los otros. Esto nos da la posibilidad de inventar nuestra propia realidad. Tu creas tus propios dioses (y funcionan), tus propios mitos, es lo que llaman “tener fe”, creer en algo. Todo es mente, ese es el poder de la atracción. Mente y Amor. Forjando las reglas del juego y para después accionar según tu verdadera Voluntad.
El mundo que nos rodea es la proyección de nuestro mundo interior, mientras los astros son una proyección de la Ley Universal. Los planetas, gigantes dormidos, son seres vivos. Los dioses antiguos. Son entes concientes. El Sol, en nuestro sistema es el poderoso dador de vida venerado por milenios, el que ciertamente puede destruirnos, pero no el creador universal. Es la luz, pero no el principio. Nosotros solo somos carne que se infecta, los parásitos del monstruo atrapado en el sueño de la muerte, pero dentro de nosotros hay un pedazo de luz. Nuestra mente.
Los continentes perdidos están sumergidos en el inconciente colectivo de la humanidad asi como la sabiduria de sus pueblos porque han sido olvidados, mientras siguen brillando las mismas estrellas que nos vieron nacer como especie, las que nos verán morir después, para siempre. Un conocimiento fue arrancado de nosotros, del Ser Humano. Está roto y está enterrado muy adentro de nosotros, solo somos un reflejo del dolor de esa perdida. Hay guerra ahí afuera porque estamos en una guerra permanente por dentro.
Pensemos en el planeta como un ser vivo y conciente, que al igual que nosotros debe trascender y convertirse en una estrella. Cada ser humano es parte de esta metamorfosis.
Esta transmutación astral tiene una relación directa con el despertar de la conciencia. Es lo que ellos intentan detener pues si sucede todo el sistema de vida establecido se vería interrumpido. Seríamos todos despojados de la carne y de la proyección material de nuestro interior para conectarnos con el universo sin padecer la limitaciones de la forma. Una nueva era vital, algo que a ellos no les conviene ya que se han basado en la codicia y en la terrenalidad*. Mientras ellos se queman en su infierno mental (y además personal), nosotros, los elegidos, los que hemos escogido despertar, alcanzamos esa transmutación energética junto a la tierra, la llamada “fusión con dios”, convirtiéndonos todos juntos en la misma estrella. Cada hombre y cada mujer es una estrella, pero ha llegado la hora de que el todo vuelva a ser uno. Aradia ha de despertar.
Y morirá la inocencia, para conocer la lucha.
Abrir la mente es conectarse.
*podriamos ser un conveniente yacimiento de minerales y metales medicinales?
