sábado, 21 de junio de 2008

CONSPIRACION PSICONAUTA

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Charles Lutwidge Dodgson, mejor conocido como Lewis Carroll, no solo fue un genio fotográfico y un escritor iluminado. Además de indagar en diferentes religiones y ser reconocido como sacerdote anglicano, Carroll fue tambien lógico y matemático.
Como tantos malditos condenó su obra al fuego, destruyendo asi negativos irrecuperables. Sus fotografias pueden inspirar ternura o bien sensaciones macabras. Podemos encontrar en los rostros de esas niñas rasgos perturbadores, rasgos que susurran poseer una conciencia muy profunda para ser descubierta en las miradas de niñas tan pequeñas.
Para los conocedores del laberinto mental de Carroll, en un inicio pareciera que nos encontramos con un romántico pedófilo y poeta, que gustaba de envenenar a sus pequeñas amigas con zetos y hasta con LSD, para proceder a “crear” esos momentos tan extraños en los que se producía el disparo.

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Por supuesto, estas especulaciones jamás corrompieron la acertada belleza de las fotografias.
Por-qué disfrutaba tanto este hombre la compañía de las pequeñas?

En realidad, Lewis Carroll sabía bien que la sinapsis nerviosa es mayor en los niños que en los adultos. Con el paso de los años el número de conexiones disminuye, estabilizándose al llegar a la madurez. Esta puede ser la razón por la cual Carroll se distanciaba de las pequeñas cuando estas crecían. Solo algunas mantenían lazos con este sujeto a pesar de la edad y el tiempo que transcurría, alejándolas cada vez más de los territorios de la infancia.

Es curioso que la sinapsis cerebral sea mayor en los niños, y que vaya disminuyendo a medida que crecen y se forman como adultos. Es aún más curioso saber que el consumo de LSD tomado de cierta manera pueda incrementar la sinapsis nerviosa en los adultos.
Los buscadores que están familiarizados con el consumo de ácido saben que esta es una droga mental, donde se pueden palpar distintos estados de la conciencia, donde la mente se transforma en una masa de plastilina entre tus manos (o eres tú el que está en las suyas…?)

Es verdad que cuando Carroll dio inicio al cuento de “Alicia en el País de las Maravillas”, improvisó para entretener a una de sus amiguitas favoritas (Alicia Lydell) y a sus hermanas, estimulando la imaginacion de las pequeñas niñas, mientras estas aportaban a su vez detalles, construyendo todos juntos esa historia.
Sin embargo, cuando Carroll tomó la decisión de plasmarlo en el papel, pasaron 4 meses antes de que pusiera manos a la obra.
Que hizo Lewis Carroll durante esos 4 meses?
Tomar ácido y comer zetos, seguramente. Pero no para entretenerse y esperar la inspiración divina deus ex machina, no para errar estúpidamente hacia la desconexión…

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Alicia representa la mente, en este caso la mente de Carroll. Encarnada por una de sus niñas favoritas, en un viaje psiconauta al interior y lo mas profundo del inconciente. Transitando estados de éxtasis y tormento, provocados por su propia mente. Seguir al conejo blanco simboliza una búsqueda a ciegas, caracterizada por el consumo de drogas alucinógenas, también llamadas psicodélicas (este término significa “manifestación de la conciencia”).
Existe una teoría que explica lo siguiente: así como las imágenes penetran en el cerebro al revez y este se encarga de “darles la vuelta” para nosotros, de la misma manera percibimos el universo afuera cuando en realidad se encuentra dentro nuestro. El microcosmos y el macrocosmos solo son diferentes en grado.
Si el universo está dentro de nosotros, en nuestro inconciente está TODO.
El tomar una decisión conciente (que es la base del razonamiento y lo que se supone nos distingue de las bestias) es en realidad una ilusión. Las decisiones ya están tomadas por el inconciente, solo nos demoramos en darnos cuenta. Cuando emerge esta decisión en nuestra conciencia, creemos haber hecho uso del libre albedrío… creemos haber tomado una decisión, pero no. Somos esclavos de nuestro inconciente. Entonces el inconciente es inteligencia libre. El inconciente son los 7 chackras. Obviamente, deben estar sanos para no desfaceller en la locura.

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Si el universo comparte el mismo tiempo y espacio con otras dimensiones, entonces dentro de nosotros, dentro de nuestra mente estan las puertas transdimensionales, las puertas de la percepción.

EL UNIVERSO ES EL TODO. EL TODO ES MENTE.

1 comentario:

Lucas EsteBan HerNándeZ dijo...

Me gusta resto el tema que se trata aquí, la exploración de la mente, y la búsqueda del conocimiento a través de las introspecciones, y de las ayuditas psicodelicas, buena entrada, sería interesante ahondar mas el tema, Lewis Carroll, pudo dejar muchos caminos labrados para recorrer....